martes, 17 de julio de 2007

Guaymallén es el campeón del fútbol mendocino

Allá por 1993 en el Rodeo de la Cruz de la estabilidad y del Turco Menem ni se imaginaban este presente. Tal vez ese 26 de junio, cuando el Italiano retornaba a la primera división justito el día en que se gestaba la primera edición de este diario, sólo el más fanático hincha de Deportivo Guaymallén podría haber pronosticado este presente.Porque ese Tanito de Rodeo ya tiene tres títulos en el bolsillo en los últimos 5 años. Fue tras golear a Andes Talleres y coronar un año redondito, con una campaña de las tres F: formidable, fenomenal y fantástica.Italiano, anote el 10 de noviembre como día histórico para el club, y súmelo al 13 de diciembre del 2000 y al domingo uno de diciembre del 2002. Porque desde aquel Chacras de Coria versión 1998-1999 que ningún equipo ganaba Apertura y Clausura.Una faena realmente excepcional lograda gracias a la seguridad de Martín; y de Xamo en algún momento; de Guerrero y Castro en la defensa; con los goles de Muñoz lleva 19 en el año; la pausa de Ponce y Nonino; la sangre joven de Chiaramonte; las ganas del Flaco Martín, de Orellano ayer ausente y de Bermegui en el Apertura.Pero es hora de analizar el partido ante Talleres. Ese en el cual Guerrero y Castro pusieron una muralla para no dejar pasar a nadie; Ponce pisó la pelotita una y otra vez y el Chueco Nonino no fue egoísta; también Muñoz y Mazzarisi se entendieron a la perfección y se dijeron varias veces tomá, hacélo. Influyó que enfrente tuvo una defensa muy blanda, que Rivamar se jugó un partidazo (estuvo muy solo en la causa antitricolor) y que ni la del penal se le iba a dar al Matador.Por eso no extrañó que tan sólo 4 minutos durara la resistencia matadora. Asistencia de Mazzarisi para Marcos Egarrat, desborde al lateral izquierdo que pasó factura el volante derecho italiano.Ni tampoco que el Galgo Muñoz lo persiguiera hasta asustarlo a Evaristo Lucero, quitándosela, corriendo por izquierda y cediendo el gol a Mazzarisi, quien tocó de zurda.Y cuando parecía que se venía la goleada, los Italianos comenzaron a pensar más en el empate que estaba consiguiendo Huracán en el Parque. Parecía que iba a terminar así nomás, pero Chiara entró con ganas de mojar, se mandó un jugadón, definió y tapó el arquerito azulgrana, dejándole el rebote nada más ni nada menos que al goleador Walter Muñoz, que selló el triunfo y dejó el título en el bolsillo de Guaymallén.